roi sorcier d'angmar

El origen del Rey Brujo de Angmar

El Rey Brujo de Angmar es una de las figuras más siniestras y emblemáticas del Legendarium de J.R.R. Tolkien, apareciendo notablemente en "El Señor de los Anillos" y "El Silmarillion". Es el líder de los Nazgûl (Espectros del Anillo) y uno de los sirvientes más fieles de Sauron. A continuación, se presenta un resumen del origen y la trayectoria de este personaje mítico.

Orígenes del Rey Brujo

El Rey Brujo, antes de convertirse en una entidad espectral, fue originalmente un gran rey humano. Sin embargo, Tolkien no nos proporciona detalles precisos sobre su identidad humana antes de su corrupción. Lo que está claro es que fue uno de los Nueve Reyes de los Hombres que recibieron Anillos de Poder de Sauron durante la Segunda Edad.

Estos anillos, creados por Sauron con el objetivo de controlar a los pueblos libres, buscaban seducir a sus portadores con la promesa de un poder inmenso y una longevidad aumentada. Sin embargo, esta promesa era una trampa: los reyes que los portaron cayeron bajo la influencia de Sauron y se convirtieron en Nazgûl, espectros privados de su libre albedrío y esclavos del Anillo Único. Entre estos nueve señores, el que se convertiría en el Rey Brujo de Angmar era el más poderoso y temido. Finalmente, se convirtió en el líder de los Nazgûl, conocido como el Jefe de los Nueve.

La creación del reino de Angmar

Después de su transformación, en la Tercera Edad, el Rey Brujo fue enviado por Sauron para debilitar los reinos de los Dúnedain en el norte, herederos de Númenor. Alrededor del año 1300 de la Tercera Edad, estableció un reino maligno al norte de las Montañas Nubladas, al que llamó Angmar. Su capital era la sombría fortaleza de Carn Dûm, anidada en las Montañas Grises.

El propósito de este reino era claro: destruir los últimos bastiones de la línea real de los Dúnedain en Arnor. En esta época, el reino de Arnor ya estaba dividido en tres subreinos: Arthedain, Cardolan y Rhudaur, lo que hacía sus territorios más vulnerables a una invasión externa. El Rey Brujo aprovechó esta división y utilizó su poder para fomentar conflictos internos, corromper a algunos señores y lanzar campañas militares destructivas contra estos reinos.

La caída de Arnor y la derrota del Rey Brujo

Bajo los repetidos ataques del Rey Brujo, los reinos de Arnor colapsaron progresivamente. Rhudaur fue el primero en caer, seguido de Cardolan, y finalmente Arthedain, cuya capital, Fornost, fue tomada en el año 1974 de la Tercera Edad. Este evento marcó el fin del reino de Arnor. Sin embargo, la victoria del Rey Brujo fue de corta duración.

Al año siguiente, en 1975, una coalición de Elfos de Lindon, bajo la dirección de Círdan, y Dúnedain del sur (Gondor), liderados por el príncipe Eärnur, lanzó una contraofensiva. Las fuerzas del Rey Brujo fueron aplastadas durante la Batalla de Fornost, y él se vio obligado a huir de Angmar. Mientras escapaba, el Rey Brujo se enfrentó a Eärnur, pero gracias a su poder espectral, evitó ser capturado. Esta derrota marcó el fin del reino de Angmar, pero el Rey Brujo seguía siendo una amenaza.

El regreso al servicio de Sauron

Después de la caída de Angmar, el Rey Brujo regresó a las sombras y continuó sirviendo a Sauron. Desempeñó un papel central en el resurgimiento del poder del Señor Oscuro en Dol Guldur durante la Tercera Edad, y más tarde, en los eventos que llevaron a la Guerra del Anillo. Como líder de los Nazgûl, fue enviado en busca del Anillo Único, que había reaparecido en la Tierra Media.

Durante la Guerra del Anillo, el Rey Brujo lideró los ejércitos de Sauron contra los pueblos libres, especialmente en Minas Tirith durante la Batalla de los Campos del Pelennor. Fue durante esta batalla que encontró su fin, después de ser desafiado por Éowyn, la sobrina del rey Théoden de Rohan, y el hobbit Meriadoc Brandigamo. Éowyn, protegida por una profecía que afirmaba que ningún hombre podría matarlo, logró derrotarlo con la ayuda de Merry.

Conclusión

El Rey Brujo de Angmar encarna una de las mayores tragedias del Legendarium de Tolkien: la de la corrupción y la caída de un poderoso rey, transformado en un espectro al servicio del mal absoluto. Su leyenda está marcada por la destrucción, el odio y la ambición, pero también por su papel central en los planes de Sauron, a quien sirvió hasta su propia destrucción.

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