La historia de la Comarca
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La Comarca, ese pequeño territorio fértil y pacífico situado al oeste de la Tierra Media, es una de las regiones más emblemáticas del universo de J.R.R. Tolkien. Habitada por los Hobbits, seres discretos y amantes de la tranquilidad, la Comarca simboliza a la vez un refugio utópico y un bastión de resistencia frente a las fuerzas del mal que amenazan el mundo. La historia de la Comarca, aunque en apariencia sencilla, está profundamente arraigada en los eventos que dan forma a la historia más amplia de la Tierra Media.
Los orígenes de la Comarca
Los Hobbits, un pueblo pacífico y alegre, no son originarios de la Comarca. Su primera aparición en los relatos de Tolkien se remonta a su migración hacia el oeste, provenientes del este de la Tierra Media. Estas migraciones habrían ocurrido aproximadamente un milenio antes de los eventos narrados en El Señor de los Anillos. Los Hobbits vivían antiguamente en el valle del Anduin, entre el Bosque Negro y las Montañas Nubladas, junto a hombres y elfos. Huyendo de amenazas crecientes, como el ascenso del poder de Sauron y las criaturas maléficas, se desplazaron progresivamente hacia el oeste, en busca de un lugar más seguro.
Hacia el año 1600 de la Tercera Edad, los Hobbits llegaron a las tierras que se convertirían en la Comarca. Este territorio formaba entonces parte del Reino de Arnor, pero estaba prácticamente desierto, lo que permitió a los Hobbits establecerse sin encontrar resistencia. Fue en esta época cuando dos Hobbits, Marcho y Blanco, obtuvieron permiso del rey de Arnor para ocupar la Comarca, con la condición de reconocer la autoridad del reino y mantener las carreteras en buen estado.
La fundación de la Comarca
La Comarca fue fundada oficialmente en el año 1601 de la Tercera Edad, marcando así el inicio del "Calendario de la Comarca". Rápidamente, esta tierra fértil se convirtió en un refugio para los Hobbits. Se organizaron en cuatro "cuarteles" (o "cuartos"): el Cuartel del Norte, el Cuartel del Sur, el Cuartel del Este y el Cuartel del Oeste. Estas divisiones territoriales aún existen en la época de los relatos de Tolkien.
El pueblo Hobbit, en su mayoría, se dedicaba a la agricultura, la jardinería y los placeres simples de la vida, lejos de las intrigas y las guerras del mundo exterior. Su modo de vida se basaba en valores comunitarios y un profundo apego a la tierra, en armonía con la naturaleza circundante. Aunque estaban oficialmente bajo la protección del Reino de Arnor y, más tarde, del Reino Unificado de Elessar (Aragorn), los Hobbits permanecieron en gran medida independientes, prefiriendo gobernarse por leyes y costumbres antiguas.
La edad de oro de la Comarca
Durante casi 1400 años, la Comarca prosperó en relativa paz. Aunque la caída del Reino de Arnor y las numerosas guerras que agitaron la Tierra Media tuvieron repercusiones en otros lugares, la Comarca se mantuvo en gran parte a salvo. Los Hobbits estaban tan aislados de los asuntos del mundo que muchos de ellos ya no creían en la existencia de otras razas como los Elfos o los Enanos.
El poder político en la Comarca era ejercido por un Thain, una especie de jefe simbólico, y por el Alcalde de Bolsón Cerrado, responsable de los asuntos corrientes. Estos roles, aunque respetados, eran sobre todo honoríficos, ya que los Hobbits vivían según un modo de vida profundamente igualitario y autodeterminado.
La Guerra del Anillo y sus repercusiones
A pesar de esta paz duradera, la Comarca no se libró completamente de las grandes guerras que sacudieron la Tierra Media al final de la Tercera Edad. La Guerra del Anillo, un período crucial en las historias de Tolkien, tuvo un impacto significativo en esta pacífica región.
Los acontecimientos dieron un giro brutal con la llegada de Saruman, disfrazado bajo el nombre de "Sharcoux", quien invadió la Comarca después de la derrota de Sauron. Bajo su influencia maléfica, la región conoció un período de disturbios que Tolkien describe como la "Devastación de la Comarca". Los Hobbits fueron reducidos a la esclavitud, y su tierra fue explotada y desfigurada por los hombres de Saruman. Sin embargo, este oscuro capítulo terminó con el regreso de Frodo, Sam, Merry y Pippin, los héroes locales, quienes lideraron un levantamiento para liberar la Comarca. Este momento se narra en "La Limpieza de la Comarca", un epílogo significativo en El Retorno del Rey.
La posguerra y el renacimiento de la Comarca
Tras la caída de Saruman, la Comarca experimentó un nuevo período de renacimiento. Gracias a la sabiduría y dedicación de Sam Gamyi, quien se convirtió en alcalde, la tierra fue restaurada e incluso embellecida, especialmente gracias a los dones mágicos otorgados por Galadriel a Sam, como tierra bendita de Lothlórien y una semilla de árbol mallorn.
Con el ascenso del Reino Unificado de Aragorn, la Comarca fue declarada "Tierra Libre", lo que significaba que ningún hombre podría entrar jamás sin la autorización de los Hobbits. Esta autonomía reforzó la prosperidad y la serenidad de la región, marcando una nueva era de paz duradera.
Conclusión
La historia de la Comarca, aunque anclada en una epopeya a escala de la Tierra Media, sigue siendo fundamentalmente una historia de resistencia pacífica, resiliencia y amor por una tierra. La Comarca representa un refugio, no solo para sus habitantes, sino también para los lectores de Tolkien, una visión de un mundo idílico y armonioso. A pesar de las tormentas que sacuden el exterior, los Hobbits y su pequeño país permanecen como una metáfora de la fuerza tranquila frente a las convulsiones del mundo.
Crédito de la imagen: @caiusaugustus