La historia de Denethor II
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Denethor II es una de las figuras más trágicas y complejas del legendarium de Tolkien, encarnando tanto la pasada grandeza de Gondor como la fatalidad de un reinado ensombrecido por la guerra y la desesperación.
Orígenes y ascenso
Denethor II nace en el año 2935 de la Tercera Edad, hijo de Ecthelion II, mayordomo soberano de Gondor. Heredero de un linaje prestigioso, es reconocido por su sabiduría, inteligencia y su capacidad para gobernar en la turbulencia. A pesar de la preferencia popular por Thorongil (en realidad Aragorn viajando bajo un nombre falso), Denethor se convierte en mayordomo tras la muerte de su padre en 2984. Se casa con Finduilas de Dol Amroth, quien le da a Boromir y Faramir, pero nunca se recupera realmente de su prematura desaparición en 2988, volviéndose desde entonces más sombrío y retraído.
Un reinado marcado por la guerra y la duda
La época de Denethor está marcada por la creciente amenaza de Sauron. Visionario pero orgulloso, utiliza el palantír de Minas Tirith para vigilar a su enemigo, un acto que lo envejece prematuramente y lo aísla en un pesimismo creciente. Manipulado por Sauron a través del objeto, Denethor solo vislumbra la fuerza superior de Mordor, perdiendo toda esperanza de victoria. Su amor por Boromir, a quien considera la clave de una posible resistencia, se combina con una dureza incomprendida hacia Faramir, su hijo menor.
La caída y el trágico final
Durante la Guerra del Anillo, Denethor organiza la defensa de Gondor con una determinación feroz: evacuación de civiles, preparación del asedio, encendido voluntario de las almenaras y llamada a Rohan. Pero la muerte de Boromir quiebra definitivamente su voluntad. Cuando Faramir, gravemente herido, le es devuelto, Denethor cae en la locura y se prepara para morir con su último hijo en una pira que hace erigir en la Casa de los Muertos. Gracias a la intervención de Pippin, Beregond y Gandalf, Faramir es salvado, pero Denethor muere, llevándose consigo el palantír y un símbolo de la grandeza caída de Gondor.
Legado y análisis del personaje
Denethor II sigue siendo un símbolo del antiguo Gondor, orgulloso y lúcido, pero perseguido por la desesperación. Tolkien lo opone a menudo a Théoden, rey de Rohan, ilustrando las dos actitudes ante la derrota: donde Théoden recupera la esperanza y el ímpetu, Denethor se deja hundir. Analizado desde el ángulo del orgullo y la tragedia, su personaje evoluciona poco a lo largo del relato, pero encarna todos los defectos y las angustias de un reino en plena decadencia.
Denethor II es finalmente el último gran mayordomo antes del regreso del rey Aragorn, quien encarna el renacimiento de Gondor y del reino de los hombres, mientras que su hijo Faramir representa el paso hacia una nueva era.